Nadia no aparece: su madre y sus maestros hablan de una red de trata

Tiene 14 años y volvió a desaparecer. Sus maestros dicen que "es vox populi" que las chicas son explotadas sexualmente.


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Fuente: Clarin

Autor: Clarin

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Nadia Rojas es una alumna de segundo año del turno tarde de la escuela N° 1 René Favaloro, en Lugano. El 9 de junio al mediodía desapareció. Su madre denunció su ausencia. Sus maestros también, pero fueron más allá, y ante la Justicia hablaron de una red de trata que explota a las chicas de la escuela en varios boliches de la zona. Un mes después Nadia apareció y tras estar unos días en un Centro de Atención Primaria de la ciudad, la llevaron a un hogar bajo la tutela del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes porteño. Pero justo cuando estaba citada para dar su testimonio, Nadia volvió a desaparecer. Hace una semana que nada se sabe de ella, y sus profesores del colegio volvieron a denunciar la inacción del Estado: de la Justicia y de los funcionarios del Gobierno de la Ciudad.

El aviso oficial de búsqueda de Nadia Lizet Rojas, la chica de 14 años, que fue difundido en su anterior desaparición.

“Todos en la escuela habíamos comenzado las vacaciones de invierno con una sonrisa. Habíamos recuperado a Nadia. Nos enteramos de esa noticia el 12 de julio, después de buscarla junto a su mamá, amigos y organizaciones sociales del barrio durante 33 días. Pero sabíamos que no podíamos quedarnos tranquilos, Nadia no es la única, todas las semanas nos llegan noticias de que desaparece alguna de nuestras pibas. Es una realidad que llegó para instalarse en las escuelas. Si contamos los casos denunciados sólo por la Red de Bajo Flores, donde participan docentes de la zona, durante 2016 y lo que va de 2017 hubo 22 casos de alumnas desaparecidas de las escuelas públicas que están en la zona de Lugano, Soldati, Bajo Flores, entre otros barrios de la zona sur”.

El día en que Nadia desapareció otra vez (también había desaparecido en noviembre y en enero), su mamá, Elena Aurora Rojas Paucara, hizo la denuncia ante la Policía, y se inició una causa judicial, en la que declararon compañeros de escuela, y sus padres, además de los profesores.

Por la sospecha de la red de trata, la causa llegó al juzgado federal de Rodolfo Canicoba Corral, que intentó devolverla porque consideró que no existía ese delito. Pero el fiscal federal Federico Delgado siguió investigando esa hipótesis, que es la más fuerte.

Los profesores del colegio aseguraron ante la Justicia que “es vox populi” el circuito que siguen las chicas, que “serían captadas con el fin de desempeñarse en trabajos sexuales, adicciones y otras cuestiones”. Un profesor hasta explicó el recorrido, porque las propias alumnas lo han contado: las chicas primero acuden al boliche “Play City”, en la villa 1-11-14, luego son llevadas a la “fiesta de Pacheco” en Lomas de Zamora, y el último escalón es ir al boliche “Basilón”, en Liniers. Entre quienes declararon dijeron que a Nadia la habían visto varias veces en “Basilón”, que está clausurado desde el 30 de julio pasado.

Las chicas que declararon, por ser menores de edad, lo hicieron en Cámara Gesell y acompañadas por especialistas de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).

La mamá denunció que recibió amenazas por teléfono de alguien que le decía que “se deje de joder con la Policía, sino lo iba a lamentar”, además de pedirle plata porque sino iban a matar a Nadia. También declaró que otra chica que también había estado desaparecida le contó que “unos hombres que conoció la obligaban a ir a Basilón y a Play City mediante amenazas, llamándola de números privados y le mandaban fotos de sus familiares. Explicó que en esos lugares ofrecen drogas, y que una vez drogadas, las hacen desnudar. También las obligan a vender estupefacientes y robar”. Y que la chica le dijo que se había ido de su casa “por miedo que le hicieran algo a sus familiares”. Y que “estaba con otras chicas en una habitación oscura”, que las cambiaban de casas y que les daban un celular para poder contactarlas.

Otro lugar nombrado por las chicas es el Copacabana, sobre la calle Ibarrola, a la vuelta del Basilón. El Basilón (ubicado en General Paz 10838) fue allanado varias veces, y se descubrió que detrás tiene un piso con 15 habitaciones, identificadas con placas numeradas en el frente.

Según declaró la mamá de Nadia, su hija le había llegado a contar que “la tenían amenazada por un grupo de Facebook o de WhastApp de que harían algo a sus familiares”. Y que tanto a ella como a otras dos chicas más “les dijeron que tenían que ir a robar a distintas personas, por lo que tuvo que robarle el celular a unas personas mayores de edad”.

En sus declaraciones, los docentes dijeron que se comentaba que en Basilón “se vende droga y hay un grupo de chicos que forjan un lazo de confianza con chicas menores de edad, para captar su voluntad, ofreciéndoles trabajo de meseras o tarjeteras, tanto en Basilón como en Play City, para luego llevarlas a ejercer la prostitución... Que esta era una práctica muy común en Basilón, puesto que en la edificación de al lado hay habitaciones en las que se desarrollan estas prácticas sexuales”.

El 11 de julio la Justicia encontró a Nadia en Pepirí y Caseros. Fue llevada al CAP y luego a un hogar bajo la tutela del Consejo del Gobierno porteño. Nadia volvió a desaparecer. Se dice que estaba muerta de miedo porque tenía que ir a testimoniar.

Los docentes advertimos que podía suceder lo que finalmente pasó. Ya habia pasado con una joven del Normal 4, quien fue secuestrada por segunda vez despues de reconocer a sus captores. Lo que nunca nos imaginamos es que esto podía pasar estando Nadia alojada en un hogar dependiente de la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los propios trabajadores de la DGMUJ denuncian que no hay respuesta por la desaparición de Nadia y que ellos advierten que ‘hace más de un año venimos denunciando falta de personal, precarización laboral, vaciamiento del sector, faltas de políticas públicas y la dirección de personas idóneas para la tarea’. Por eso los docentes decimos que el gobierno es responsable y queremos una respuesta”.

La respuesta oficial

La respuesta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes es que "se encuentra colaborando intensamente con la Justicia, para lograr su localización y aclarar las circunstancias que rodean al caso desde su inicio. Los equipos de este organismo permanecen en constante contacto con los familiares de la adolescente, ofreciendo contención y orientación específica". 

Piden que "las personas que puedan aportar información deberán comunicarse con el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 6, o llamar a la Línea 102".

Los maestros exigen a la Justicia que Nadia aparezca. “Queremos que Nadia aparezca sana y salva. Sus docentes queremos volver a abrazarla. Nuestras pibas no se pierden, las desaparecen. Ni una piba menos”.